18 ago. 2011

Coma

Abro los ojos y un trascendente eco paraliza un coma de las profundidades del mar sereno. De nuevo parece haber llegado el momento y tengo que nadar, pensarí­a que estoy en casa pero me hallo en un corredor envuelto por el silencio pintado de negro. La visión distorsionada solo puede distinguir una entrometida y delgada línea formada por la luz de la luna que rompe el cristal y pinta viejos recuerdos que atraen la nostalgia, la única señal que puede guiarme.
Mis pies están fríos, el viento revuelca el pelo y el sonido de la amargura de algunos bárbaros despierta mi furia loca y el coraje por ser un triunfador empírico... pero el tiempo aquí­ no existe, por eso los sueños no aparecen, todo es justo como el espacio esencial de mi mente se las arregle, y ella está controlada por pensamientos donde solo permanece el deseo de encontrar el relámpago ardiente que cruza el océano, de poder regresar.

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