4 ago. 2011

Rocas perdidas

Me persigue el viento con su seductora resonancia estremeciendo la tierra, tengo que correr para coger el aliento que me hará saltar al vacio y poder volar. Volar para mezclarme entre la niebla y desaparecer, sentir la frescura que tiene mi alma y la sensación de mi cuerpo en el espacio con sus formas irregulares de arbustos troquelados por las rocas perdidas, la presencia del vacío sacudiendo mis piernas por que trato de navegar mientras permanezco en un una dimensión oscura donde las estrellas pueden brillar, no existe la gravedad por lo que no importa donde voy a llegar, solo tengo que seguir el ritmo de la infinitud, ser una existencia más rondando en un jardín descontrolado por el grosor de las nubes confundidas. Me persigue el viento, me persigue su grito y tengo que correr para huir de esos retratos tan perfectos que desfiguran la naturaleza del amor.

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