11 ago. 2010

Vine por ella

¿Donde esta mi mente?
¡Oh! que bien
¿Te la puedo arrebatar?

Ahuyentaste levemente mi deseo de adoración, como pretendes que no te despoje de mis pensamientos.
Ya no me siento amenazada y estoy lo suficientemente valiente para rescatar lo que me pertenece, así que no te resistas, es mía y yo la voy a controlar.

...Que bien se siente estar de nuevo con mi mente...

¡Hasta la vista!

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