2 dic. 2012

Mudanza

Mudanza, la luna da su giro y se sitúa sobre la montaña,
el aire reaparece denso y con más audacia.
Transición, las uñas están cambiando y los dedos están rasgados,
los rasguños de la furia esparcen sangre caliente sobre la fría tierra.
Savia, la esencia del deseo de vida van sembrando mis huellas,
todas las miradas pueden penetrar mis ojos, llenas de satisfacción.

Instante, ¡todo comienza a empaparse con las gotas de lluvia!,
la luna domina y no hay duda de que llegó la hora de la mudanza.
Florece, mi piel brota y surgen las formas de una fiera mientras la noche quiebra,
mi mirada sigue fija a la colgadura del eterno espacio y del tiempo infinito.
Señales, entre las estrellas puedo distinguir el mapa que me está llevando,
toda una aglomeración de trazos coloridos de ciudad y sus oscuras historias.

Mudanza, ya siento enterrar mis huellas en la tierra y comienzo a caminar bajo aquella fuerza.

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