16 sept 2011

El Conjuro

Un parpadeo y todo es diferente; los plátanos invaden el horno encantando a los insaciables lagartos que brotan de plantas carnívoras, mutantes resultado de una vil reproducción de raciocinios corruptos y oscuros que nacieron en el entorno supersticioso que impregnaron tus conjuros.
Ahora, el hechizo me atrapa entre telarañas compuestas por criaturas amantes que no distinguen lo que es ficticio y lo que es real, parásitos que tu cultivaste para que me consumiera la desconfianza. ¿Por que el humano no puede soportar tanta belleza?... el hambre voraz hace que todo se pudra, por eso te introdujiste en mi sustento mientras gozabas con los delirios de una pasión... ahora, estoy perpleja. ...Un parpadeo y todo es igual, sigo en cama sin dormir.

14 sept 2011

Masoquistas


El dolor, que parece tan insoportable, con el tiempo puede llegar a ser excitante, nos consolamos pensando que el tiempo lo alivia, pero no, solo lo adormece, lo insensibiliza y nos sentimos capaces de seguir con la vida. Solo que, de vez en cuando llegan momentos donde brota el recuerdo y nos asalta el deseo de tomar la palabra y murmurar  uno que otro de nuestros sollozos. Los timbrazos sin respuesta nos devuelven a la realidad y el corazón vuelve a sangrar con lágrimas melancólicas.
Nuestra historia es inolvidable y a veces hay que ser masoquista para que sea excitante, ¿Así es la vida? no lo se, pero si se que así la viven todos.

No hay consuelo para el dolor. No hay palabras de aliento que lo mitiguen, no hay sabiduría que nos ayude a comprenderlo, solo existe la valentía para soportarlo.

Claudia Krisztina