22 dic. 2010

Pupila

Una vistazo tras el pétalo que me enseña las aurora de la ciudad que baila como mariposa en la palma de mi mano.
Partículas de asteroides me trazan las figuras de quienes habitan en ella, bailan como duendes en un espacio asombroso día a día y se toman la responsabilidad de crear el mundo de cierto modo, bailar al son de como se quiere danzar, se encuentran con malos y buenos pasos, muchos caminos están corruptos, pero se puede intentar, vivir un poco mejor ahora, al fin y al cabo habitan en mi cabeza.

Un grito de silencio procurando encontrar entre tanta apariencia la forma de la pupila llorosa que no puede aceptar el ideal que tantos construyen, algo tiene que hacer para lograr advertir que sus lagrimas terminan formando el riachuelo que fabrican lineas en la piel, se deslizan por la mano y desprenden grandes gotas que caen al cemento inundado por el lodo que baja de la montaña.

Yo lo único que tengo por el momento es la visión de este espectro y las palabras que están escritas en el desenlace de mi comedia, tal vez falta un poco de tiempo para que termine, pero entre mis caprichos de la vida esta el encender cada a día este instrumento, dar un vistazo y conservar la esperanza de encontrarte, pupila.

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