31 dic 2010

Mmm Mmm


No escucho promesas, siempre termino descubriendo lo malo en ellas, cuando escucho una entra una maldición y me topo con algún idiota, alguna falsa, algún ignorante, algo que me quita el sabor.
Mmm Mmm
Para mi las palabras son bastante complejas, no podría acomodarlas tan fácil, tanto que significa una costumbre como para escribir tanta necedad, hace sentirme una tonta.

No puedo aceptar esas palabras, no puedo aceptar vanos pensamientos, no puedo aceptar esas cartas, que mas bien parecen telegramas demostrando la ignorancia de este pueblo, son tan estúpidos y siempre me dan nauseas, cada palabra despierta miles de gusanos que deja esa rasa.
Mmm Mmm
¿Acaso no sabes quien soy?.
Antes que nada, bebamos un trago, por tantos idiotas, malnacidos, por la plaga de malditos inhumanos que no saben querer, bebamos por todos los que son como tu, bebe uno y vete.

Me toca continuar el numero, por eso tengo una idea, y es decirte que corras, es lo mejor que puedes hacer. 
Aquí ya no hay lugar, tantos sentimientos profundos, el significado de cada elemento, la verdad y las palabras que valen la pena, todo me dice que no puedes estar.
Mmm Mmm
Si le preguntas al viento el sabrá que hacer, así como sucedió con tu nombre, el mío atravesó las fronteras, pero el tuyo voló hasta desaparecer.

Sal corriendo, lo mas que puedas, desaparece, y si puedes, hazme el favor y te arrastras a tantos por que ya no hay lugar.

28 dic 2010

22 dic 2010

Pupila

Una vistazo tras el pétalo que me enseña las aurora de la ciudad que baila como mariposa en la palma de mi mano.
Partículas de asteroides me trazan las figuras de quienes habitan en ella, bailan como duendes en un espacio asombroso día a día y se toman la responsabilidad de crear el mundo de cierto modo, bailar al son de como se quiere danzar, se encuentran con malos y buenos pasos, muchos caminos están corruptos, pero se puede intentar, vivir un poco mejor ahora, al fin y al cabo habitan en mi cabeza.

Un grito de silencio procurando encontrar entre tanta apariencia la forma de la pupila llorosa que no puede aceptar el ideal que tantos construyen, algo tiene que hacer para lograr advertir que sus lagrimas terminan formando el riachuelo que fabrican lineas en la piel, se deslizan por la mano y desprenden grandes gotas que caen al cemento inundado por el lodo que baja de la montaña.

Yo lo único que tengo por el momento es la visión de este espectro y las palabras que están escritas en el desenlace de mi comedia, tal vez falta un poco de tiempo para que termine, pero entre mis caprichos de la vida esta el encender cada a día este instrumento, dar un vistazo y conservar la esperanza de encontrarte, pupila.

El fango en mis pies


Me hallo curioseando en un riachuelo lleno de flamantes pisadas de gente corriente y de repente me tropiezo con una cátedra que no interpreto, despistada me magnetizo con un resplandeciente portón de cristal que me encanta y súbitamente termino allí lavando el fango de mis pies.
Tenia que estar a solas, la tierra se desprende por todo el suelo y el agua viaja lentamente mientras tu me observas de lejos, no se que tratas de decirme pero tus ojos me miran con cierto misterio y me intimida un poco, ¿qué diablos estarás pensando?.
Actúo como desconocida llena de excitación, el resto no significa ya que sus cabezas solo observan al sujeto que los interpreta y emprendo el camino más largo, ideando tal vez, que mientras doy la vuelta voy a lograr componerme un poco, pero justo cuando paso por frente el cristal la radio se enciende y capta la atención. Oh, joder! el instructor viene hacia mi y entretanto la puerta se agrieta mostrando el ingreso al abismo, todos me observan y suena aquella canción. Es hora de huir.

Todas las huellas con pantano que por la travesía marque, mis pies mojados al lado de algún extraño y aparte tus ojos que me miran, Ja! no se quien eres. Todo el blanco que comienza a desvanecerse dibujando figuras llenas de luz, todo el sueño descompuesto por que amanece otra vez, y tengo que abrir los ojos, dejar de estar tan perturbada, por tu mirada y la maldita perplejidad por que no se quien eres.

20 dic 2010

La cuenta


Preciso en este momento que rescato mi propiedad te presentas en mis reflexiones. Justo en este periodo en el que todos acostumbran a fantasear un planeta bondadoso y recto. Me contagian como virus infeccioso pretendiendo absolver toda repulsión interna con la justificación de que es el único método para estar bien. Bah, pero yo no pienso en eso, resido a mi favor con mis triunfos y tragedias, me agradan y engendran ideas inusuales que me establecen en un mundo exótico.
Pero no todo es así, todos cuentan los días para que llegue este tiempo, reciban bondad, dinero, regalos y todo un montón de actos que se tienen en este espectáculo, en el que si algo hemos hecho bien nosotros los humanos, es contar.

Reanudando tu recuerdo, me demoro en pensar que hacer con toda esta anarquía, tirando todo de un lado hacia otro, tratando de restaurar esta extensión espiritual (por que me siguen subastando la idea de volver a emprender), me entretiene la manera en como tu permaneces allí, donde comenzó, en ese mismo rincón. Una figura que delinea delicias, una sonrisa dulce y aquellos orificios mágicos donde situaba mis ojos y me desplazaba a la locura, una que solo tu me revelaste y me gusto tanto. Entiendo por que tuve que tirarte.
Tanto, que la detestable idea de cordialidad universal me ablanda la oposición... Oh, pero debo persistir con las cuentas! me exaltan, pero son racionales, y más si quiero mantener mi elemento esencial, por que todo es aceptable mientras tenga la autoridad, y cuento el tiempo, los años, los hermanos y familiares, madre solo hay una, el dinero de mis padres y ahora comienzo a contar el mío, mis actos están modelados en una hoja de vida, mis años en un calendario, el tiempo que llevo sin ti también esta contado. Mi generosa actitud te sigue contando, en mi vida, en mis días.

Y es lógico que mientras todo se va enjuagando más puedo distinguirte, te acuse con cólera, pero que más da, con el mismo desconsuelo y valentía con el que te tire una vez, vuelvo y te recojo mientras tratas de atraerme, te traslado al saco donde arrojo los gusanos de mi estomago y continuo con mis cuentas, el tiempo esta contado y quedan pocos días para comenzar de nuevo. Es una condición de mi nuevo contrato.

12 dic 2010

Oh!


De pie bajo el aguacero que se silencia en un panorama blanco por la niebla. La ruta que sigo pierde su horizonte en lineas que forman un celaje gris.
Mi sombra se mueve confusa con los pasos que estoy dando y desfigura mi silueta.
Siento frío, agarro el collar que llevo en mi, el tiene las respuestas.
Me estoy preparando para entrar por la abertura.
Puedo divisar la entrada al espacio, muy recurrente por cierto, no solo por mi si no también por los que están en la lista.
La entrada parece el recibimiento perfecto, el concreto se torna un poco diferente. Mis pasos comienzan a sentir la densidad del suelo.
Un caluroso infierno pero confortable, es lo que venden cuando se compran los pasajes.
Oh! comienzan a distraerme.
Los protocolos, la sociedad, el consumo, los actos, los seres humanos, el comportamiento.
Medellín. Entrare por la abertura.

4 dic 2010

El ojo

Te hallas tan distraído que este tropiezo parece no tener sentido, sin conciencia del tiempo y espacio andas agarrando el hocico magnético que te separa de este ojo de gato que te esta acechando.
Tú has pensado acaso que teníamos que encontrarnos? Si... y, ¿Que tal los intentos?, ¿las malas conductas y la poca razón?. Te lo intento preguntar con la mirada a unos cuantos centímetros porque el grito agudo del pensamiento me obliga.
Por eso no puedo apurarme, en estos casos es mejor esperar, y camino en honor a la silueta que me hizo atravesar el tiempo con un grito del cosmos en la noche y me oculto en este gran momento lleno de nervios, sin ningún aviso, mientras tu estas colgando en la soga del encantamiento sin saber que lo estás, sin saber de este ojo, mientras balanceas tu son en ese árbol milenario que ninguna mentira se traga y que ninguna verdad asoma.

3 dic 2010

La Caja

Me reanimo a la hora precisa, me desplazo deprisa y curioseo por el hueco de la caja, la fascinación es la que constantemente me usa en esta dirección.

El principio de todo esto se dio tras un arbusto, lo pude divisar sobre el árbol, esa sombra tan clara, detallada y perfectamente moldeada no podía pasar inadvertida. La impiedad es muy atractiva, por que mientras se siente el universo puedo apreciar como pasas pausadamente ante mis ojos por que ya me has visto. Tu también estas originando este lapso.
Inicialmente, antes de leer las palabras, me estimularon apariencias sagaces que se contrastaban con el verde oscuro de las montañas que rodean el sendero. Bajo el reflejo proveniente de la mantilla de cielo se encuentran los interpretes de la obra, que relucientes lucen como monumentos de esencia humana. En este intervalo el tiempo no existe. Es otra extensión.

Este estuche encubre pensamientos tramposos, tu estatuto pone en peligro tus reflexiones, de ahí tanta reserva en tus palabras. No tienes que apurarte, por ahora alcanza con la ojeada que transpiran las ganas de esta mujer, las siento. Y si te trazo estas lineas es por que alimento el delirio que me despierta tu presencia. Todo el tiempo están llegando pistas, me reprenden, sueño tras sueño. Muy puntual siempre llegan y no importa lo correspondiente que pase en el mundillo, salgo corriendo a la hamaca para poder cerrar los ojos y llegarte, mis juicios me indican como y a donde.

Mientras tanto, la soga que cada uno sostiene advirtiendo el peligro nos atrae con el vértigo que crea el tropezarnos.
El cielo azul, montaña verde, nuestras figuras dibujando las sombras del ambiente naranja de esta maquina, que nos maneja el apetito y se adueña de nuestras entrañas.

Ojo con ojo, la gran sombra que se forman en las paredes, lo se, son tus ojos en movimiento al otro lado del agujero. Es la hora exacta.

Claudia Krisztina