Tantas condiciones que se manifiestan en un tris, inician rondando en toda esta pocilga, me aproximan a la abertura y me sumergen en esa esfera aparente, un tácito instante, un gran baile de sensaciones, y mientras tanto, tu al frente me acompañas mientras me gritas: ¡devastada!. Cada paso marca el tiempo, cada acto te esta dejando una huella e intentando descubrime, incitando a que me espíes un poco, asi como yo te espio. Veo que tu máquina tambien tiene los rastros de las caidas, de los alborotes de tu lozania que te hacen aventurarte a estos viajes que te estan canjeando la existencia.
30 nov 2010
Gusano
Y está inmediato, aquí es cuando subestimo la ocasión retornando a la posición; vuelve el gusano que muerde el estomago nutriendo su hambre de la agonía y el histrionismo insensato que genera el engarce entre estas figuras. ¿Qué evidencia imaginar?, será acaso, ¿apetecer lo que de pequeños nos enumeran?, nos difunden ese relativo ideal de felicidad.
Y después nos damos cuenta de que estuvimos atravesando el pantano, un zapato está perdido y el vestido rojo se ha roto. ¿Acaso vendrás por mi en un auto cubierto de gracia?. No, más bien la pasaremos mojados y sentados en el andén examinando aquellos transbordos que ideamos mientras con un beso acicalamos la anarquía que estamos configurando. La lluvia también hace de las suyas.
Y no da más, se manifiesta el sonido de estas teclas, tú estás en la delantera, en posición de batalla agarrando la cubierta como refugio de todo lo que tu maquina esta por estallar. Soy un volcán en erupción constante, ardiendo, ¿acaso tu que pretendes?, expulsando en mi cara y deslizando tu ardiente lava para dejarme la quemadura, no obstante, todo esto es corto circuito. Siempre estamos reventando gusanos.
28 nov 2010
Chispa
La tenue chispa que que brotó por la persiana enjuaga esta dimensión oscura, admite que pueda ojear a través de su resplandor una emboscada de madrugadas que nace en el horizonte y determinan la ciudad. Ella quiere mantenerse despierta, y así yo tenga que reposar no me deja, tampoco a ti, que no muy lejos te encuentras, tu persiana incluye la chispa de este núcleo que nos vigila. No estoy en contra, la baldosa no me permite mirar todo el circuito, pero obtengo mis sospechas naturalmente con la chispa, gota de lluvia pequeña, disparo de luz en medio de nuestros juicios electrizantes, tan solo esa partícula encendida es la que me hace sentir y te puedo sentir; hermosa oscuridad.
Se expone ficción en este rincón, la villa nos disfraza el infierno que arde bajo este suelo. Ya, causantes los osados humanos que van resbalando, por que al escalar se traen los fanfarrones que no nos dejan dormir, y por eso, la aurora siempre esta ardiendo. No podemos dormir pretendiendo no malgastarnos en este bullicio que tanto conocemos pero se transforma con los ciclos, y si nos dormimos, podemos despertar en un teatro nuevo, no comprender el guión y abandonarnos de nuevo.
Me guío con la tenue chispa, y ojeo el resplandor para que la luz no me deje dormir, la luna tan solo parece un adorno de este establo.
Se expone ficción en este rincón, la villa nos disfraza el infierno que arde bajo este suelo. Ya, causantes los osados humanos que van resbalando, por que al escalar se traen los fanfarrones que no nos dejan dormir, y por eso, la aurora siempre esta ardiendo. No podemos dormir pretendiendo no malgastarnos en este bullicio que tanto conocemos pero se transforma con los ciclos, y si nos dormimos, podemos despertar en un teatro nuevo, no comprender el guión y abandonarnos de nuevo.
Me guío con la tenue chispa, y ojeo el resplandor para que la luz no me deje dormir, la luna tan solo parece un adorno de este establo.
22 nov 2010
14 nov 2010
Toc, toc
Cantábamos los dolientes madrigales en medio de la resonancia presa, sin fuga, aquel eco nos dejaba indefensos en medio de rayos de luz y de simples palabras casi muertas dedicadas al corazón, y simpáticas risas en medio del sudor. Inesperadamente, llego el toc toc, nos avisaba que se rompería el vidrio espantando el espejismo. Ya habíamos tenido algunos avisos, pero la fantasía produce ceguera.
Siempre he estado enganchada en este hueco, un llamado del pasado, arco del indio, sesos, corazón, hígado, orquídeas, oro y plata, odio al pretexto. Por que el infierno se halla debajo de mi cama y la joven que posa sobre ella tiene una fábula donde parece ya estar muy vieja.
Histéricos, apuñalamos mi cigarrillo, luego lo aplastamos con un ladrillo, esta bien, lo más automático fue escapar en el armazón de un simpático armadillo. Soy sincera, pero las palabras no dan y el espejo de algún tu, no deja de rondar en el aspecto suicida, de ese duende moreno que camina con ojos encantados, se parece a mi cuando estoy contigo, a solas, en tu pensamiento, y ahora este cementerio. Auxilio te digo, me dices, y nos decimos. Te necesito y me adoras maldita droga.
Por eso te adoro antes de estar sola, y te quiero más antes de estar ciega, y siento morirme cuando sueño contigo y siempre contigo, durante el momento en que aquellas ovejas orinan el el color de las semillas del amor, mientras resuenan esas palabras que mataron el miaw de mi gato, mientras vos dibujas un rato con este sobresalto de el mundo irreal.
Retengo este lápiz que anota con dominio, es una imaginación que no dudo antes de escribir, y si! vos sabes, soy apestada. Pero me divierto con mis nuevos amigos que aquella tarde encontré en mi cabeza ingresando en ti, y aun deseo que la historia se repita. La retengo, y regreso a cuando cantábamos, cuando escuchamos el toc toc, cuando volamos escapando para estar de nuevo a solas. Me divierto pensando que mientras te conquisto sigo pensando que por naturaleza toda existencia humana es penosa y decepcionante. No importa, igual si existimos es para devorarnos el mundo.
9 nov 2010
Flamante, flameante
¡Si!. Es cierto que llegamos a esta fase un tris despistados, por eso sospechamos con la mirada perpleja y la impresión en el centro abraza más fuerte. Este terreno flamante flameante engendra un misticismo vacilón que nos agita. Ese tono burlón es el que nos aviva la alerta, el mareo produce vueltas en la cabeza, y todo en aquel redondel que parece sin remate nos crea todas las suposiciones, intenciones, propósitos, incluso a veces fantaseamos. Mientras tanto, el tiempo toma su ventaja, no sabemos si apresurado o pausado, pero se siente tranquilo.
Este camino puede tener fin, pero no tiene retorno. Este camino aún no da señales de un desenlace, pero, territorio flamante flameante quiero flamearte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
